En 2015, un estudio publicado en la revista Science calculó que entre 4,8 y 12,7 millones de toneladas de plástico llegaban al mar cada año desde tierra firme. El dato que más se repite, 8 millones, es el punto medio de esa horquilla.
Nada de eso se arregla con tu neceser. Pero el neceser es de los pocos sitios donde el cambio es fácil, barato y dura años, y esa es razón suficiente.
Los botes de viaje son plástico invisible: los compras pequeños porque van al avión, los usas cuatro días y los tiras. Multiplicado por cada escapada del verano.
1. El cepillo de dientes, de bambú
Es el cambio más simple del baño. El mango es de bambú y se composta; solo las cerdas hay que separarlas al tirarlo. Dura lo mismo que uno de plástico, entre dos y tres meses.
Para viajar tiene una ventaja tonta pero real: no necesitas funda de plástico. Se seca antes al aire porque la madera no retiene el agua como el plástico.
2. Champú y jabón sólidos
Una pastilla de champú equivale a varios botes y no cuenta como líquido en el control del aeropuerto. Ese detalle solo ya justifica el cambio si vuelas.
Guárdalos secos en una caja de metal o una bolsita de tela. Si los metes húmedos en plástico se deshacen.
3. Una luffa en lugar de esponja sintética
Las esponjas de baño sintéticas sueltan microplásticos en cada ducha y acaban en el desagüe. La luffa es una planta: crece, se seca y se usa. Cuando se gasta, al compost.
Exfolia más que una esponja normal, así que empieza suave.
4. Desodorante en formato sólido o de cristal
Es el producto donde más ha avanzado la alternativa sin plástico en los últimos años. Los hay en barra de cartón y en tarro de cristal.
5. Una bolsita de tela para lo mojado
El plástico del neceser suele ser la bolsa donde metes lo húmedo. Una de algodón respira y no huele a cerrado al día siguiente.
Ninguno de estos cambios se nota el primer día. Se nota en septiembre, cuando recoges el neceser del verano y no hay nada que tirar.
Ver el cepillo de bambú (4,50 €) y la esponja de luffa (3,50 €). Los dos van en el Pack Pequeños Gestos junto a la bolsa, por 11,60 €.
